sábado, abril 05, 2008

Anticoncepción libre

Como en los mejores tiempos de la inquisición, asistimos pasmados y nauseabundos al triunfo de la superchería orquestada de parte de las instituciones "democráticas" de Chile, porque me parece insólito que hoy, mientras hayan temas (que talvez no sean del todo cierto) que tratan a partir de la necesidad de energías alternativas, desabastecimiento de productos de primer orden (por la primacía de mercados internacionales por sobre los locales), importancia de cuidar el agua como recurso y fuente de vida, los parlamentarios de la cámara de diputados pretenden suprimir, por razones ideológicas, el uso del levonogestrel, principal componente de los productos de anticoncepción que se entregan en el sistema público de salud y molécula principal del 90% de los anticonceptivos del mercado, no sólo eso sino que también "por no tener la certeza que sea abortiva" la T de cobre y en general los dispositivos intrauterinos están siendo cuestionados por este grupo de diputados, que pertenecen a la derecha liberal de este país, intentando por medio de recursos o resquicios legales poner en tela de juicio no sólo la decisión personal de una mujer, para planificar su reproducción, sino que también poner en disyuntiva el control de la natalidad como medida global de control de la distribución de recursos, acceso a oportunidades de diversa índole y cuestiona el control de la sobrepoblación versus escasez de recursos primordiales para el desarrollo de la vida humana. El tema es cuestión, y abordando lo que ya enuncie, es más una discusión ideológica y política que un debate por la posibilidad del aborto. Que es lo que implica la ingerencia del control de los métodos anticonceptivos, no es más que la visión tanto personal como de país que se conforma sobre el tema de la familia, de cómo distribuimos los ingresos al interior de esta y porque queremos familias más pequeñas. Mas allá de lo que pensemos y cuales sean nuestras apreciaciones sobre esto, de forma categórica hay que rechazar la intromisión de la institucionalidad en nuestras decisiones personales, es necesario marcar pronta soberanía en lo único que tenemos certeza e poseer…. NUESTRO CUERPO

2 comentarios:

Kamitz Tó dijo...

Pasa que estan pensando en la mano de obra faltante, el recurso que dejamos de darles a estos infelices, sacaron cálculos, se dieron cuenta... El poder, el poder es la condena feliz.

Anónimo dijo...

hay que matar a todos esos weones

(me estoy poniendo talibana)

¿cómo puede ser que estemos peleando nuestros derechos reproductivos en relación a las pastillas de hormonas y al DIU?

De pronto me siento en los sesenta y me dan ganas de salir a quemar sostenes o alguna huevada así...

me parece espantosamente anacrónica la discusión

me averguenzo

así que quiero ponerme terrorista.

gio